La Vega Baja del Segura
Ruinas del Castillo de Guardamar con vistas al mar

Castillo de Guardamar

Situado en el cerro más alto de la ciudad, el Castillo o Castell de Guardamar fue el núcleo original de la población hasta que los terremotos de 1829 transformaron su fisionomía para siempre.

Una ciudad amurallada sobre el mar

El recinto del Castillo no era solo una fortaleza militar, sino una verdadera villa amurallada de origen musulmán que albergaba a toda la población de Guardamar. Su ubicación estratégica permitía vigilar tanto la costa mediterránea como la desembocadura del río Segura, vital para el comercio y la defensa.

En 1829, una serie de violentos terremotos destruyeron la mayoría de las viviendas y las murallas. Tras este desastre, los habitantes bajaron del cerro para fundar el actual casco urbano de diseño moderno y calles rectas, dejando el castillo como un testimonio arqueológico del pasado.

Qué ver en la actualidad

El Balcón de la Vega Baja

Hoy en día, el recinto es un espacio público recuperado. Se pueden observar tramos de la muralla medieval, los silos de almacenamiento y los restos de la estructura defensiva. Sin embargo, su mayor atractivo es el mirador, desde donde se contempla una panorámica de 360 grados que abarca la pinada, las dunas y la huerta.

Ficha Técnica

ConceptoDetalle
Época originalSiglo X (Periodo islámico)
Principales reformasSiglos XIII y XIV (Cristiano)
EstatusBien de Interés Cultural (BIC)
AlturaAproximadamente 60 metros sobre el nivel del mar
EntradaLibre y gratuita
AccesoPeatonal desde el casco urbano

Preguntas frecuentes

¿Cómo se llega al Castillo?

Se accede fácilmente caminando desde el centro de Guardamar. Existe una subida señalizada con rampas y escaleras que atraviesa un parque ajardinado hasta llegar a la cima.

¿Es recomendable ir con niños?

Sí, es un lugar muy espacioso y seguro para visitar en familia, aunque se debe tener precaución en las zonas con desniveles y vigilar a los más pequeños cerca de los muros.

¿Cuál es el mejor momento para la visita?

Sin duda, el atardecer. Ver cómo el sol se pone sobre la huerta y el río Segura desde las murallas es una de las experiencias más bonitas de Guardamar.